Antecedentes del caso

Un corredor recreativo de 28 años presentó dolor en la rodilla derecha que desarrolló 6 semanas después de aumentar el volumen de carrera semanal de 20 km a 35 km. El examen clínico sugirió síndrome de dolor patelofemoral. El médico remitente solicitó un análisis biomecánico para identificar los factores contribuyentes y guiar la planificación del tratamiento.

Protocolo de evaluación

Utilizando el sistema de captura de movimiento sin marcadores de HoloMotion, realizamos un protocolo de evaluación estandarizado: carrera en cinta a un ritmo autoseleccionado (3 minutos), sentadilla con una sola pierna (5 repeticiones en cada lado) y aterrizaje con salto (3 intentos). Todos los movimientos se capturaron utilizando una única cámara RGB-D colocada a 2,5 metros del sujeto.

Hallazgos clave: análisis de la fuerza de reacción del suelo

El análisis biomecánico impulsado por IA reveló varios hallazgos importantes:

La tasa de carga de impacto vertical del lado derecho fue un 23% mayor que la del lado izquierdo, lo que indica una absorción de fuerza asimétrica. El ángulo máximo de valgo de la rodilla durante la sentadilla con una sola pierna fue de 14° a la derecha (frente a 8° a la izquierda), lo que sugiere debilidad de los abductores de la cadera. La caída pélvica contralateral durante la fase de postura de carrera promedió 6° (normal: <4°), lo que confirma la insuficiencia del glúteo medio.

Implicaciones clínicas

Los hallazgos biomecánicos informaron directamente el plan de rehabilitación: programa específico de fortalecimiento del glúteo medio, reentrenamiento de la marcha para reducir la asimetría de la tasa de carga de impacto, progresión gradual del volumen de carrera siguiendo la regla del 10 % y evaluación biomecánica de seguimiento a las 6 y 12 semanas para seguir el progreso.

Resultado

A las 12 semanas de seguimiento, el paciente informó una resolución completa del dolor de rodilla. Los análisis biomecánicos repetidos mostraron que la asimetría de la tasa de carga de impacto se redujo al 8% (desde el 23%), el valgo de la rodilla mejoró a 9° (desde 14°) y la caída pélvica se normalizó a 3°. El paciente volvió a correr con éxito un volumen de carrera de 35 km semanales sin dolor.